domingo, 14 de junio de 2015

Las sociedades tradicionales

Las sociedades tradicionales se corresponden con las formas de organización política, económica, y cultural que existían antes de la Revolución Industrial y del desarrollo del capitalismo. Es por ello que a menudo también se las llama sociedades preindustriales o precapitalista e incluso sociedades rurales.
Se caracterizan por:

- Una economía basada en las actividades agrícolas y ganaderas. La producción esta orientada a la supervivencia, es siempre limitada y toda actividad manufacturera es de tipo artesanal.

- Una sociedad de carácter esencialmente rural. La inmensa mayoría de personas viven en el campo y del campo, con unas formas de vida campesinas.

- La forma de poder es personalista y autoritaria, propia de los reyes y señores feudales.

- Los comportamientos acostumbra a ser muy estables al estar sujeto a estrictos códigos religiosos o morales.

- La comunicación entre los pueblos y las personas es muy limitada: pocos tienen la oportunidad de viajar más allá del mercado local o de tener noticias de fuera de su propia aldea.

Las sociedades modernas

A las sociedades modernas también se las conoce con el nombre de capitalistas o industriales. En ellas el proceso de industrialización tiene un efecto desencadenante para muchos cambios culturales que dan paso a la modernidad. Las características principales son:

- Paso de una economía basada en la agricultura y ganadería a una economía industrial.

- Parte de la población abandona el campo y emigra a las ciudades en busca de trabajo en las fábricas. Las zonas urbanas crecen y a su alrededor se establecen las grandes empresas industriales.

- La burguesía se consolida como clase dominante ya que posee los medios de producción.

- Se establece el Estado de derechos a través del cuál las leyes y la democracia determinan la forma de gestión política de la sociedad.

- Los trabajadores reivindican mejoras en sus condiciones laborales y de vida a través del movimiento obrero y los sindicatos.

- Se dispone de más información sobre el mundo, de manera que se facilita y agiliza la transmisión de conocimientos y la difusión de la cultura, que llegan a más gente y más lejos.

Las sociedades posmodernas

A finales del siglo XX, el capitalismo se aleja de su origen industrial y se dirige hacia una economía basada en los servicios. Por eso, a las sociedades posmodernas también se las conoce con el nombre de sociedades posindustriales.

Los rasgos principales que caracterizan a las sociedades posmodernas son:

- La gran expansión del sector servicios en comparación con el sector industrial. En las fábricas la mano de obra es sustituida por máquinas cada vez más tecnificadas.

La información, el conocimiento y la creatividad son las nuevas materias primas de la economía.

- Es una sociedad plenamente urbana, basada en las grandes ciudades y en las regiones metropolitanas muy extensas, y con una urbanización a veces difusa.

- El poder de la sociedad está en manos de quién posee más conocimiento: este conocimiento no se identifica con el saber científico sino con el control de la información ( hay quién habla de la sociedad del conocimiento).

- En la sociedad posmoderna ya no es la clase social (es decir, las razones de tipo económico y la posición de cada individuo en el mercado laboral) la que determina la identidad de las personas, sino que esta indentidad se construye al pertenecer a una comunidad de tipo cultural (nacional, religiosa, de género, etc.).

- Se trata de una sociedad donde no solo la economía, sino también las mentalidades, los comportamientos, los estilos y formas de vida están muy fundamentados en el consumo. Éste se realiza de manera masiva y constante porque está fomentado por insistentes campañas de publicidad.

- Sucede un gran aumento y difusión de las tecnologías de la información y de la comunicación, lo que posibilita la globalización, es decir, que el mundo en su conjunto funcione como si fuese un único lugar.

La cultura y la diversidad cultural

La cultura es un conjunto de costumbres, de conocimientos y de formas de vida que un grupo de personas considera como propio y lo diferencia de otros grupos. La lengua y la religión son elementos fundamentales de la cultura de las personas, tal como también lo son las tradicionales, la historia, las formas de trabajo y de actividad económica, los valores, las prácticas deportivas y de ocio, etc.; todo ello contribuye a crear un sentimiento de comunidad.

En ocasiones la diversidad cultural implica que haya grandes diferencias entre los grupos humanos que habitan en un mismo país o ciudad y, a veces, estas diferencias pueden generar conflictos. El pluralismo cultural, o multiculturalidad, defiende la coexistencia de grupos humanos diversos, y se considera que puede representar un enriquecimiento mutuo entre culturas.

La diversidad lingüística

En el mundo existe una gran diversidad lingüística: actualmente se hablan más de 6 000 lenguas, que se hallan en dos situaciones distintas:

- Las lenguas oficiales, reconocidas por el Estado y que gozan de protección y difusión.

- Las lenguas no oficales; muchas de ellas son minoritarias y están en peligro de desaparición frente a las lenguas dominantes. Sin embargo, las lenguas son un patrimonio cultural de la humanidad que debe preservarse y defenderse.

LAS LENGUAS INTERNACIONALES

Seis lenguas poseen carácter internacional al ser consideradas lenguas oficiales en la ONU: el chino mandarín, el inglés, el español, el francés, el árabe y el ruso. Este rango lo han adquirido gracias al número de personas que las utilizan y por gran influencia que tienen en todo el mundo.

Actualmente, el español lo hablan alrededor de 400 millones de personas. Es la segunda lengua más hablada del mundo, tras el chino mandarín.

Desde el siglo XX, el inglés se ha ido imponiendo como la principal lengua de contacto internacional en los ámbitos político, económico, científico, cultural y de la comunicación. Por ello, el inglés se ha convertido en la segunda lengua de muchos países cuyo idioma oficial es minoritario.





   La diversidad de lenguas en el mundo

El modelo social europeo

El nivel de vida de las ciudadanas y los ciudadanos europeos ha registrado una notable mejora desde que se fundó la Comunidad Económica Europea en 1957. A pesar de que reúne tan sólo el 7,2% de la población mundial, la Unión Europea (UE) destaca por su potencial económico y su organización social y política.

Europa goza de leyes muy desarrolladas respecto a las politicas sociales y disfruta de la sociedad del bienestar. Así, la UE garantiza a todos los trabajos europeos el derecho a circular, trabajar y residir en cualquiera de sus países miembros, disfrutando de los mismos derechos y deberes (seguro de enfermedad, de jubilación, prestaciones familiares) que los ciudadanos nativos de cada país.

Para proteger la salud y la seguridad de los ciudadanos en su lugar de trabajo, la Unión Europea ha establecido requisitos mínimos que deben aplicarse de manera obligatoria.

La UE también ejerce una influencia decisiva para garantizar la igualdad de oportunidades entre hombres y mujeres en todos los países miembros. Asimismo protege a los consumidores otorgándoles derechos de relación con la calidad de los productos que utilizan.

En los últimos años, el modelo social europeo pasa por una etapa difícil debido a la crisis económica, que ha provocado la inestabilidad del mercado laboral y el aumento de los trabajadores temporales y del paro. Los países de la Unión Europea han tomado medidas de recortes de presupuesto o subvenciones para hacer frente a la crisis. Sin embargo, uno de los objetivos más importantes sigue siendo el de preservar la seguridad social (pensiones, sanidad y ayudas sociales) y la enseñanza.

Los cambios en la sociedad española

A principios de la década de 1960, se inició en España un período de industrialización que supuso para el país una intensa etapa de progreso económico.

En la actualidad nuestro país es un ejemplo de sociedad occidental posindustrial: predomina el sector servicios, cuenta con una industria altamente cualificada y hay un claro predominio de las zonas urbanas y metropolitanas por encima de las rurales.

Además, en los últimos años, han tenido lugar otros cambios muy destacados dentro de la sociedad española:

- Una profunda transformación de la mentalidades y los comportamientos. Las nuevas tecnologías de la información y la comunicación están favoreciendo la adopción de nuevos estilos de vida.

- La incorporación de la mujer al mundo laboral remunerado ha sido un factor de desarrollo económico y ha supuesto también un cambio en la organización familiar y social.

- Junto con la familia extensa tradicional (formada por abuelos, padres e hijos) se han generalizado las familias nucleares (formada por los padres y los hijos), las monoparentales ( el padre o la madre junto con los hijos) o las integradas por personas que viven solas.